Reducción de pecho y lactancia

anatomía de la glándula mamaria

14 Ago Reducción de pecho y lactancia

 
Quizás una de las dudas que más frecuentemente nos consultan las mujeres jóvenes sin hijos, que van a someterse a la cirugía de reducción de pecho en Madrid, es si esta intervención les permitirá dar la lactancia a sus hijos en el futuro.

 

UN POCO DE ANATOMÍA SOBRE LA GLÁNDULA MAMARIA

La glándula mamaria está compuesta de unas 15-20 unidades secretoras de leche denominadas LÓBULOS GLANDULARES. Cada uno de estos lóbulos secretan la leche por su conducto –denominado GALACTÓFORO– y, en número de 15 a 20 (uno por cada lóbulo) desembocan en el pezón.[/vc_column_text]

anatomía de la glándula mamaria

Cuando una mujer queda embarazada, el ambiente hormonal dominante hace que el tejido glandular aumente de tamaño, preparando el pecho para la fabricación de leche. Además, se puede empezar a fabricar a partir del segundo trimestre una sustancia oleosa denominada calostro, que es el precursor de la leche y que se mantendrá solo durante los primeros 3-4 días tras dar a luz. Éste se fabrica en parte por las glándulas presentes en la areola y responde solo a estímulos hormonales (no sensitivos).

Una vez que hemos dado a luz, el reflejo de bajada de la leche responde básicamente por el acto de succión en el pezón del bebé. La succión del bebé estimula las terminaciones nerviosas del pezón y la areola, las cuales, envían una señal al cerebro para que libere dos hormonas: la prolactina y la oxitocina.

· La prolactina hace que el tejido glandular tome nutrientes (proteínas, azúcares) de su suministro de sangre y los transformen en leche.

· La oxitocina hace que los lóbulos glandulares se contraigan y expulsen la leche a través de los conductos galactóforos. Este paso de la leche a través de los conductos se denomina “reflejo de bajada de leche” (expulsión de leche).

¿QUÉ ES FUNDAMENTAL PARA PODER DAR LA LACTANCIA?

Básicamente, podríamos definir la existencia de 3 factores para que pueda existir una lactancia adecuada:

1. Que exista una sensibilidad suficiente en el complejo areola-pezón para desembocar el estímulo hormonal de fabricación y expulsión de la leche.

2. Que exista un mínimo de lóbulos glandulares que puedan producir leche en cantidad

3. Que estos lóbulos están conectados al pezón por los conductos galactóforos.

Las imágenes expuestas en este artículo corresponden a pacientes del Dr. Díaz Gutiérrez que han prestado su consentimiento expreso conforme a Ley Orgánica de Protección de Datos.

En ningún caso, mostramos imágenes de pacientes sin dicho consentimiento.

¿EN QUÉ CONSISTEN LAS TÉCNICAS DE REDUCCIÓN DE PECHO ACTUALES?

Básicamente, podríamos diferenciar dos aspectos en cualquier cirugía de reducción de pecho. Uno de ellos es cómo eliminamos el tejido mamario y la piel que hay en exceso y que está descolgado (reducción glandular). El otro aspecto es cómo transponemos el complejo areola-pezón desde su posición caída o ptósica a su nuevo y más estético lugar (pexia areolar).

ESQUEMA 1: En las cuatro imágenes, se esquematiza en qué consiste una reducción mamaria mediante técnica de pedículo inferior. En gris claro se muestra el colgajo dermoglandular (pedículo) inferior con el ascenso hasta su posición ideal. En líneas azules, toda la zona de la mama que se eliminará. En la 4ª imagen, el resultado de la reducción de pecho pasado el año y con las incisiones, que apenas se notan, en” T” invertida.

En qué consisten las técnicas de reducción de pecho actuales

TÉCNICAS DE REDUCCIÓN GLANDULAR

Dentro de las técnicas de reducción glandular, generalmente, existen muy pocas diferencias. Tanto al utilizar patrones en T invertida, como de cicatriz vertical o en L, estas variantes se basan en la eliminación del tejido cutáneo glandular que, en su mayor parte, está descolgado y en una posición inferior .

 

TÉCNICAS DE PEXIA AREOLAR

Sin embargo, es en este aspecto donde encontramos enormes diferencias entre unas y otras técnicas, pudiendo diferenciar las técnicas de INJERTO y las que utilizan un PEDICULO.

 A. Técnicas de injerto:

Cuando se separa completamente el complejo areola pezón del tejido para ponerlo en su zona final a modo de parche se denominara técnica de INJERTO.

En esta técnica, se cortan todas las conexiones sensitivas, vasculares y de conductos galactóforos, injertando solo la parte cutánea del complejo areola-pezón en la posición ideal de la futura mama.

Esta técnica, generalmente, se utiliza en casos de grandes subidas, en personas muy mayores, o bien, cuando existe mala vascularización de los tejidos como en grandes fumadores.

 B. Técnicas pediculadas:

En estas técnicas se mantiene un puente de tejido entre la areola y su posición final, por el que discurren los vasos (con el fin de transportar la nutrición), nervios (que mantendrán la sensibilidad) y algunos conductos galactóforos.

Podemos diferenciar entre pedículos superiores, laterales, mediales centrales o inferiores (o bien, combinaciones de ellos) según desde donde se mantiene el puente de tejido.

En general, en los pedículos inferiores o centrales es donde más se mantienen las conexiones entre el complejo areola-pezón y la glándula mamaria subyacente con una mayor preservación de la sensibilidad.

CASO CLÍNICO Nº 1: Fotos de antes y después de paciente intervenida de reducción de pecho en Madrid mediante nuestra propia técnica de pedículo superomedial. Observamos el resultado al año.

¿CÓMO AFECTAN LAS TÉCNICAS DE REDUCCIÓN DE PECHO EN MADRID A LA LACTANCIA?

Hoy en día, siempre que realizamos una reducción mamaria intentamos preservar, en el mayor grado posible, todas las características anatómicas y funcionales de la glándula mamaria. De hecho, casi todas las mujeres que se someten a una cirugía de reducción de pecho con técnicas de transposición del complejo areola-pezón pediculadas, podrán lactar hasta cierto grado.

Para poder reducir y remodelar el pecho al volumen, posición y forma deseada y poder colocar el complejo areola-pezón en el sitio adecuado es preciso eliminar parte del tejido (lóbulos) glandular, así como cortar conexiones sensitivas y de los conductos galactóforos.

A fecha de hoy, se desconoce el número de lóbulos glandulares precisos para posibilitar una lactancia adecuada. Si la cirugía daña una porción importante del sistema de lactancia, entonces el suministro de leche no será suficiente para cumplir con las necesidades nutricionales del bebé a medida que vaya creciendo y, puede llegar a ser necesaria la alimentación suplementaria (situación que puede darse en mujeres no operadas).

Sin embargo, sabemos que algunos de los conductos galactóforos y lóbulos dañados por la cirugía pueden volver a conectarse con el pezón (RECANALIZACIÓN). Este proceso se potenciará si intentamos dar la lactancia tras una reducción de pecho, siendo cada vez mayor conforme más lo realicemos tras los sucesivos embarazos.

Además, tras la sección de algunos nervios sensitivos que producen una falta de sensibilidad al principio del postoperatorio, pueden volver a conectarse, recuperando la misma conforme pasa el tiempo (REINERVACIÓN).

Conforme más tiempo pase desde la intervención, más capacidad tiene el tejido glandular de recanalizarse (unión de conductos seccionados) y de recuperar la sensibilidad (reinervación).

Sin embargo, NO TODAS LAS TÉCNICAS DE RESECCIÓN GLANDULAR Y PEXIA AREOLAR AFECTAN EN IGUAL MEDIDA a estas características.

Sabemos que el aspecto de la reducción de pecho que más repercusión tiene sobre la lactancia es la denominada PEXIA o elevación del complejo areola-pezón, el cual, depende de las características anatómicas de cada paciente y de factores como la existencia de tabaquismo previo o edad. Por orden, en la capacidad de alterar la anatomía y función son:

1. Injerto (generalmente, existe nula capacidad de lactancia tras esta técnica)

2. Técnicas de pedículo superior / lateral / medial

3. Técnicas de pedículo inferior / central

ENTONCES, ¿POR QUÉ  NO UTILIZAMOS SIEMPRE UN PEDICULO INFERIOR?

Como bien hemos visto, la técnica que más conserva conexiones nerviosas sensitivas y menos desconexión en el complejo areola-pezón del tejido glandular que vamos a dejar, son técnicas de pedículo inferior / central.

Está demostrado que un gran número de mujeres que se someten a una cirugía de reducción de pecho mediante pedículos inferiores podrán lactar. En estudios se ha demostrado que tiene un índice de lactancia similar a mujeres que no se han sometido a esta cirugía. Es una técnica, además, muy segura desde el punto de vista vascular para la transposición del complejo areola-pezón y la técnica que mejor preserva la sensibilidad.
Sin embargo, la razón que me lleva como cirujano plástico a no utilizarla como primera opción es que, al mantener casi toda la glándula para la viabilidad del pedículo en la zona inferior que está ptósica (caída), tiene mucha más tendencia a volverse a caer con unos resultados menos estéticos a medio y largo plazo.

CASOS CLÍNICOS 2 y 3: En las dos imágenes se muestra la elongación y ptosis glandular que sufren con frecuencia las mamas reducidas mediante la técnica de pedículo inferior.

Reducción de pecho mediante la técnica de pedículo inferior

Sin embargo, con nuestra técnica propia de pedículo inferior con anclajes dérmicos, podemos minimizar la ptosis glandular y elongación excesiva del polo inferior, logrando resultados estéticos muy satisfactorios.

CASO CLÍNICO nº 4: Fotos de antes y después de paciente nulípara, intervenida de reducción de pecho mediante nuestra técnica propia de pedículo inferior con anclajes dérmicos. Observamos el resultado al año.

POR TANTO, ¿QUÉ OPCIONES TENEMOS SI LA PACIENTE ES JOVEN Y QUIERE MANTENER LA CAPACIDAD DE LACTANCIA?

Probablemente, en pequeñas reducciones de pecho, la utilización de cualquiera de nuestras técnicas pediculadas permitirá mantener este objetivo.

Pero, si la paciente presenta una hipertrofia o volumen muy grande de la mama, deberemos recurrir, sin duda alguna, a realizarle la reducción mamaria mediante la técnica de pedículo inferior, siendo además cautos con la resección glandular. La paciente deberá de estar informada de la probabilidad de precisar una pexia/reducción cuando termine sus embarazos y lactancia.

CASO CLÍNICO nº 5: Imágenes de paciente nulípara joven, intervenida de reducción mamaria en la que hemos sido cautos con la resección de volumen con el fin de que pueda mantener la lactancia en el futuro. Observamos resultado al año.

Una vez realizada la reducción de mama y si la paciente desea dar la lactancia hay que instarla a que la realice. En nuestra consulta, somos especialistas en técnicas de reducción de pecho en mujeres jóvenes que quieren mantener la lactancia. Es por esta razón, que aconsejamos a nuestras pacientes a que, tras dar a luz, prueben a darles el pecho a sus hijos.

En nuestra experiencia, hemos visto que las tasas de lactancia satisfactoria son similares a las de las mujeres que no se han realizado esta intervención. Sin embargo, en los raros casos en los que la cantidad de leche es insuficiente (por la cirugía o por la capacidad inherente previa), se podrá suplementar y potenciar con galactóforos (medicamentos que potencian la lactancia).

NO DUDE EN CONSULTARNOS SI USTED ES JOVEN, NO HA TENIDO HIJOS Y ESTÁ PENSANDO EN REALIZARSE UNA REDUCCIÓN DE MAMA SIN RENUNCIAR A LA LACTANCIA DE SUS FUTUROS HIJOS.