Rinoplastia

PUNTOS CLAVE DE LA RINOPLASTIA

Candidato ideal:

  • Ideas claras sobre los defectos que se quieren corregir.
  • Susceptible de consejo.
  • Expectativas realistas.

Objetivos a conseguir:

  • Refinamiento, armonía y mejora del aspecto nasal integrándose en la estructura facial.
  • Mejoría de la vía aérea y función respiratoria.

Técnicas quirúrgicas:

  • Rinoplastia abierta (cicatrices internas y una pequeña en la base de la columnela).
  • Rinoplastia cerrada (sólo cicatrices internas).

Tiempos:

  • Duración de la cirugía 2-3 horas.
  • Ingreso 1 día.
  • En 4 días se quitan tapones nasales y en 7-10 días la férula y puntos.
  • Incorporación al trabajo y vida normal en 7-10 días.
  • Actividad física normal y gafas en 1 mes.
rinoplastia
1 Introducción

Se denomina técnicamente rinoseptoplastia a la intervención quirúrgica que modifica la forma y tamaño de la nariz.

La rinoplastia es una de las intervenciones quirúrgicas más demandadas hoy día por los pacientes, dado que, aunque técnicamente es muy exigente, las modernas técnicas de rinoplastia abierta, han conseguido alcanzar un alto nivel de seguridad y fiabilidad en los resultados, así como un postoperatorio más leve con una recuperación más rápida.

Es posible así disminuir o aumentar el tamaño de la nariz; estrecharla o ensancharla; cambiar la forma y tamaño de la punta y/o del dorso; rectificar desviaciones de la pirámide nasal; modificar la forma y tamaño de los orificios nasales; cambiar el ángulo entre la nariz y el labio superior; y modificar también la dinámica de la punta nasal evitando que se incline cuando usted sonríe. Gracias a una enorme variedad de maniobras quirúrgicas, podemos en una sola intervención, modificar cada uno de los aspectos de su nariz.

Las necesidades pueden ser muy variadas, desde grandes cambios a pequeños refinamientos.

Todo dependerá de lo que nuestro paciente necesite, pero no hay que olvidar que la forma y el tamaño de nuestra nariz afecta de manera muy importante a la percepción de la armonía y la estética del rostro, no debiendo estar en desequilibrio con el resto de sus características faciales.

“Refinar, balancear y proporcionar la nariz con respecto a la estructura facial”. Este debe ser el fin último de nuestra actuación sobre la nariz del paciente. Como cualquier procedimiento en Cirugía Plástica, el balance y la proporción debe ser siempre la meta, y la rinoplastia es el ejemplo máximo de esto.

En nuestra práctica diaria, apreciamos que las necesidades y deseos de cada paciente son diferentes. Esto nos hace que planteemos cada rinoplastia con un acercamiento individual y “artístico”, adaptando meticulosamente el procedimiento quirúrgico a las metas y deseos particulares.

Por último, no hay que pasar por alto, que la rinoplastia también es una intervención en la que la nariz deberá ser internamente equilibrada, corrigiendo cualquier problema que pueda producir alteraciones funcionales respiratorias.

2 ¿Qué paciente será buen candidato para la rinoseptoplastia?

“El paciente ideal para someterse a una rinoplastia es aquella persona que busca mejorar el aspecto de su nariz, de modo que se adapte a la estructura facial, armonizándola e integrándola dentro de una apariencia más equilibrada”. No hay que pasar por alto, que la nariz es una parte fundamental en la estructura de la cara y que cualquier cambio exagerado puede alterar muchísimo la expresividad y la apariencia del rostro.

Es básico, por tanto:

1.- Tener claro qué aspecto o aspectos son los que nos desagradan y desearíamos mejorar, transmitiéndolo en las diferentes visitas que nos haga, de manera clara y detallada.

2.- Dejarse aconsejar también por la opinión del especialista, pues dependiendo de una serie de factores individuales, su médico le podrá indicar qué se puede o no conseguir con la intervención.

3.- Ser realista en las expectativas.

Solo así usted estará satisfecho con el resultado obtenido tras la intervención, mejorando su apariencia y la confianza en uno mismo.

En la consulta tras realizarle una historia clínica detallada procederemos a explorar externa e internamente la nariz. En algunas ocasiones puede ser preciso solicitar un estudio radiológico (RX, TAC) para valorar las alteraciones que presenta de manera precisa.

Procederemos a realizar un estudio fotográfico digital, soporte que nos ayudará tras visualizarlo con usted, a perfilar y detallar pormenorizadamente qué aspectos no le agradan, qué es lo que desea mejorar y qué es lo que podemos conseguir con la cirugía.

Expondremos de manera detallada el consentimiento informado con usted, aclarándole cualquier aspecto que pueda ocasionarle duda. Será necesario realizarle un estudio preoperatorio completo (Hemograma, Coagulación, Bioquímica de sangre, Radiografías de tórax y Electrocardiograma) que le solicitaremos en consulta.

Por último concertaremos una visita pre-anestésica, donde un anestesista con experiencia en este tipo de intervenciones le valorará y expondrá con detalle todos los aspectos del procedimiento anestésico.

3 La intervención y postoperatorio

La rinoplastia se debe realizar siempre en quirófano, dentro de una clínica u hospital, donde permanecerá la noche tras la cirugía, dándose el alta al día siguiente. Esto nos permite tener al paciente cuidado en todo momento por nosotros y el personal sanitario de la clínica (enfermería, médicos de planta…), facilitando el control de la primeras molestias postoperatorias, así como de cualquier hecho que pueda preocupar al paciente.

La rinoplastia se realiza por norma general bajo anestesia general, aunque en casos muy concretos (mínimos cambios) es posible realizarla bajo anestesia local y sedación.

Una rinoplastia suele durar entre 2 y 3 horas, aunque en casos complejos puede llevar más tiempo. Durante la cirugía, la piel de la nariz se separa de su soporte, liberando toda la cubierta cutánea del armazón compuesto por hueso y cartílago. Es este armazón del que depende la forma definitiva a la nariz por lo será modelado según las necesidades individuales de cada paciente en la forma deseada. Terminada esta fase de remodelación de la estructura óseo-cartilaginosa, procederemos si es necesario al tratamiento y corrección del tabique buscando la mejoría en la función respiratoria. Finalmente la piel es redistribuida sobre este nuevo soporte procediendo a la sutura de las incisiones.

Estas maniobras pueden realizarse desde dentro de la nariz, haciendo unas pequeñas incisiones en el interior de los orificios nasales (rinoplastia cerrada) o mediante esas mismas incisiones complementada con una muy pequeña en la base de la nariz (rinoplastia abierta), cicatriz que transcurridos unos meses apenas se apreciará. Esta última técnica, más moderna, nos permite un mayor control sobre todos los aspectos a modificar en la nariz, permitiendo unas maniobras impensables hace años, ofreciendo resultados más exactos y predecibles. Es por esta razón que sus indicaciones están siendo ampliadas constituyéndose hoy día en la técnica de elección en casi cualquier rinoplastia en nuestra práctica.

Cuando se completa la cirugía, se coloca una férula de material termomoldeable, que ayudará a mantener la nueva forma de la nariz, durante el tiempo en que se forma la cicatriz interna que nos permita mantener el resultado definitivo una vez retirada esta. También se colocan tapones nasales en ambos orificios para evitar el sangrado y estabilizar el tabique nasal.

Al día siguiente de la intervención, tras realizarle una primera cura y comprobar que todo está correcto, usted podrá abandonar con total tranquilidad la clínica. La rinoplastia no suele ser una intervención dolorosa, aunque durante las primeras 24-48 horas suelen aparecer morados e inflamación en torno a los ojos, molestias sobre la nariz y dolor de cabeza. No se preocupe pues esto se suele controlar muy bien con la medicación que le recetaremos al alta.

Sobre el tercer o cuarto día se le citará en consulta para retirarle los tapones nasales y comprobar que evolución discurre según lo previsto. Tras 7-10 días desde la cirugía, volveremos a citarle en consulta para retirarle la férula y los puntos de piel.

A pesar de la incomodidad que se origina por los tapones nasales y la férula, no es una intervención dolorosa y, tras 48 ó 72 horas de la intervención verá como se encuentra mejor, pudiendo, dentro de las limitaciones en su aspecto externo debido a la férula y los morados, reincorporarse a su vida normal de manera paulatina.

Tras la intervención le iremos proporcionando instrucciones claras así como algunas recomendaciones para que todo evolucione de manera adecuada sin que interfiera en su vida normal.

Durante el primer mes deberá llevar para dormir una férula nasal que le facilitaremos en consulta. Además deberá evitar actividades físicas intensas en las que pudiera golpearse la nariz;  podrá volver a colocarse lentillas tan pronto como quiera, pero si lleva gafas debe tomar ciertas precauciones durante el primer mes.

De todos modos ante cualquier duda o problema no se preocupe ,pues en las revisiones o bien mediante un teléfono de contacto urgente estaremos encantados de resolvérselas.

4 Revisiones

Tras las revisiones inmediatas ya descritas, se le citará para control al mes, a los 3 meses, al sexto mes y al año, tras la intervención.

Hasta el sexto mes, puede presentar cierta inflamación residual, por lo que deberemos esperar hasta entonces para observar el resultado definitivo, si bien la mayor parte de la inflamación cede en las primeras semanas.

En la rinoplastia dado los pequeños despegamientos que se realizan, las complicaciones son infrecuentes y de poca importancia. No obstante, todas estas cuestiones las repasaremos con usted en su visita, aclarando todas sus dudas al respecto.

La intención de la rinoplastia es que la “nueva” nariz no llame la atención, y se integre plenamente en el contexto general de la cara produciendo un conjunto armónico y agradable, es decir, que no se detecte que ha sido intervenida.

5 Procedimientos relacionados

La rinoseptoplastia se debe conceptuar como un procedimiento global. Una reconstrucción de la válvula interna, una septoplastia, o bien una turbinectomía (cirugía de los cornetes), se debe de  realizar a la vez que una rinoplastia para mejorar los problemas de mala respiración por la nariz.

Dado que la rinoplastia se basa sobre todo en alcanzar el equilibrio y la simetría faciales, puede ser necesario en casos muy seleccionados proceder a un aumento de la barbilla (implante de la barbilla), así como complementar con relleno de grasa en las mejillas.

Para más información, no dude en contactar con el Doctor Díaz Gutiérrez, su cirujano plástico en Madrid.

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