Lipofilling de mama

Puntos clave de la lipofilling de mama

Candidato ideal para lipofilling:

  • Paciente que precisa aumento de determinadas zonas corporales como el pecho, los glúteos o gemelos; o bien zonas faciales como las mejillas, labios, mentón o linea mandibular.
  • Paciente que presenta cicatrices antiestéticas, hundidas o depresiones corporales originadas como secuela de accidentes, radioterapia o cirugía previas.
  • Paciente que precisa añadir volumen tras determinadas intervenciones en el campo de la reconstructiva o bien en la cirugía estética.
  • Paciente con asimetrías corporales originadas de manera accidental o congénita.

Tipo de injertos graso:

  • MACROGARFT.
  • MICROGRAFT/ SNIF Graft.
  • NANOFAT.

 Tiempos:

  • Intervención con anestesia general; regional o local según zona y volumen.
  • Tratamiento en sala tratamientos o quirófano según zona y volumen.
  • Duración intervención 1 a 3 horas.
  • Quitamos puntos en 3-4 días.
  • Apósito ligero o prenda compresiva tipo faja según zona y volumen.
  • Vuelta al trabajo en
    3-5 días si no realiza actividades físicas.
    7-10 días si su trabajo requiere esfuerzos físicos.
  • Retorno al ejercicio y vida normal en 4-5 semanas.

El lipofilling (lipotrasferencia, injerto graso, relleno con grasa) es aquella técnica de Cirugía Plástica que permite utilizar la propia grasa del paciente extraída mediante liposucción y, una vez depurada, como material de relleno con el propósito de utilizarla con fines reconstructivos o estéticos.

El lipofilling o lipotransferencia es probablemente la técnica en Cirugía Plástica de más reciente aparición. Sus orígenes datan de la década de los 90 cuando el Dr Colleman (EEUU) y el Dr. Guerrero Santos (México) comienzan a utilizar la grasa extraída mediante liposucción a bajas presiones como sustancia de relleno. Hasta la fecha, la grasa se utilizaba mediante la implantación quirúrgica de injertos en bloques, siendo los resultados que se obtenían muy pobres. Sin embargo, estos dos cirujanos comienzan a ver que la infiltración de la grasa liposuccionada y por tanto licuada, favorecía la supervivencia de los injertos de grasa mejorando los resultados que se obtenían con respecto al método tradicional. Sin embargo estos dos doctores diferían en el método de cómo trataban o depuraban la grasa una vez extraída.

El objetivo que busca depurar o tratar la grasa una vez extraída es el obtener los componentes que van a tener utilidad y finalidad clínica, desechando las sustancias que no van a tener finalidad ninguna y que pueden dificultar el prendimiento y supervivencia de las mismas (células de grasa maduras, células de grasa rotas, aceite, anestésico, sangre , etc…) .

Uno de estos elementos es el componente celular graso (adipocitos y preadipoblastos); otro son las células madre pluripotenciales, mesenquimales o » Stem cell»; y la tercera son los factores de crecimiento .

De manera simplificada las células grasas o «FRACCION CELULAR» son las encargadas de aportar volumen en el injerto graso. Las células madre mesenquimales y los factores de crecimiento denominados «FRACCIÓN ESTROMAL” (el estroma es la parte del tejido que funciona como soporte o andamio) no suelen aportar volumen sino más bien que su función se basa en favorecer la regeneración del tejido y la «neovascularizacion» aportando la creación de nuevos vasos.

Actualmente son varios los métodos que se utilizan para depurar la grasa liposuccionada. Centrifugado, lavado, decantación, filtración y otros, son los métodos físicos en los que se basan diferentes casas comerciales que ofertan una amplio stock de productos para la preparación de la grasa. Unido a esto, el añadir diferentes sustancias que generalmente provienen de la sangre del paciente (factores de crecimiento, etc…) así como métodos como el vacío para preparar el lecho aumentando la vascularizacion, prometen mejorar el porcentaje de supervivencia del volumen total del injerto graso inyectado.

Sin embargo, hasta la fecha no existe ningún estudio que nos indique qué método de preparación de la grasa utilizada en el lipofilling es el mejor, siendo las preferencias del cirujano, el tipo de injerto a utilizar y el volumen que es preciso infiltrar, los factores que nos llevaran a elegir que método de depurado sea el mas aconsejable en cada caso.

La lipotransferencia siempre se realiza con grasa del propio paciente extraída al principio del proceso del lipofilling. No se puede utilizar grasa de otra persona pues se rechazaría por el sistema inmunológico. La técnica de extracción difiere un poco de la técnica utilizada en una liposucción convencional. En general se aspira la grasa con jeringas o bien mediante un sistema de bajas presiones utilizando unas cánulas especiales con el fin de traumatizar lo mínimo la grasa que se va a utilizar. La grasa así extraída se purifica mediante los diferentes métodos descritos para, al final, ser inyectada o infiltrada en la zona a tratar con la ayuda de pequeñas cánulas diseñadas especialmente para este tipo de procedimientos. La infiltración se realiza generalmente en múltiples túneles de manera radiada y de muy pequeño diámetro (menores de 3 mm), con el fin de permitir que la vascularizacion alcance todo el espesor del injerto graso. La infiltración de diámetros mayores solo conseguirá crear colecciones donde la zona central de la grasa se convertiría en aceite o grasa muerta originando problemas.

Aunque existen múltiples zonas descritas como donantes de grasa (abdomen, cartucheras, espalda, muslos, pubis, etc…) nuestra experiencia nos lleva siempre a recomendar extraerla de aquellos cúmulos que el paciente nos indique como zonas que generalmente no logra perder cuando realiza dieta o pierde peso. Allí, generalmente las células madre son más abundantes garantizándonos mejores resultados.

Dos características tiene la obtención de la grasa en el lipofilling con respecto a la liposuccion. La primera es que al utilizarse cánulas de pequeño grosor no quedan cicatrices visibles ni en la zona donante ni en la zona receptora. La segunda es que generalmente si los volúmenes a utilizar son pequeños, la zona de donde extraemos la grasa generalmente no cambiara de forma ni obtendrá el beneficio estético de reducción de volumen como en una liposucción convencional (aunque si usted lo desea también se puede complementar tras la extracción de la grasa con una liposucción para remodelar y eliminar esos acúmulos).

Básicamente podríamos diferenciar dos tipos de injertos grasos en el lipofilling cuya denominación hace alusión al tamaño de las partículas de grasa que tras la extracción y depurado se inyectan.

El denominado MACROINJERTO o MACROGRAFT es el injerto de grasa utilizado tal y como fue desarrollado por el Dr. Colleman a principios de los años 90. Su aplicación se basa fundamentalmente en aportar volumen mediante la inyección de la grasa una vez depurada pero con la característica de haber sido extraída con cánulas de unos 3 mm de promedio con orificios grandes. Como son los injertos grasos que se suelen utilizar para el relleno de zonas corporales que generalmente se posicionan en planos profundos, el grosor del injerto no suele producir complicaciones. La prioridad es la eficiencia en la obtención de los grandes volúmenes que se precisan para el relleno de glúteos, mama, gemelos o zonas faciales adyacentes al plano óseo como los pómulos. En este tipo de injerto se suele perder entre un 30-40 % por lo que existe tendencia a la sobrecorrección en igual medida.

El otro grupo de injertos grasos lo constituyen los denominados MICROINJERTOS O MICROGRAFTS. La grasa inyectada mediante esta variedad de injerto graso tiene generalmente un tamaño menor de 1 mm . Esto se consigue gracias a la extracción mediante cánulas más finas de hasta 2 mm pero cuyos orificios de aspiración no son mayores de 1 mm. Se puede así inyectarla con cánulas de 0,7 a 0,9 mm de diámetro. Todas estas características hacen que la supervivencia de estos injertos sea mayor que en los anteriores pues el requerimiento vascular de éstos es menor y la formación de vasos de pequeño calibre es mucho más rápida y eficiente al tener mayor superficie de contacto. Además, al ser más injertos más finos hacen que se puedan infiltrar mas superficialmente con menor riesgo de que aparezcan grumos, quistes de aceite o nódulos de necrosis grasa. Por esto, son perfectos para cualquier localización en cara, dada su facilidad para integración, pero resultan imprescindibles cuando se infiltra la grasa en planos superficiales como es la zona periorbitaria (ojera, párpados superior e inferior). Por su mayor integración también son más útiles en áreas donde la movilidad hacia que tradicionalmente tuviéramos malos resultados con los macrografts, como ocurre en los labios, la zona perioral y surcos nasogenianos. Además, al no tener que sobrecorregir tanto en base a la menor reabsorción, la inflamación póstratamiento es menor, con una recuperación más rápida.

Una variante de microinjerto que aparece en el año 2012 desarrollada también por el Dr. Tonnard y Verpaele es el denominado SNIF o SHARP NEEDLE INTRADERMAL FAT GRAFTING (INJERTOS INTRODUCIBLES CON AGUJA EN PLANO INTRADÉRMICO). Se trata de microinjertos extraídos mediante una variante de cánulas con orificios de 1 mm pero con un saliente afilado en los bordes, con el fin de que sean un poco mas finos y que se infiltran en el espesor de la dermis a través de una aguja 23G (como la intramuscular).

Continúan conteniendo adipocitos viables, por lo que, además de la capacidad de regeneración tisular, mantienen la función de aportar volumen. Pero al infiltrarse intradérmicos su objetivo básico es la de atenuar y eliminar las arrugas cutáneas, como las de los surcos nasogenianos, las laterales de la mejilla, las verticales del labio (“código de barras”) o incluso las del cuello, arrugas que hasta ahora sólo podían corregirse mediante fillers o inyectables sintéticos del tipo del ácido hialurónico. Al ser tan pequeños y finos no originan nódulos y como tienen una alta capacidad de integración permanecerán durante años (no hay que repetir periódicamente), ventajas todas a las que añadiremos la capacidad regeneradora de la grasa.

POR TANTO LOS MICROFATS Y SOBRE TODO SNIF SON UNA ALTERNATIVA A LOS RELLENOS DE LABORATORIO TIPO ÁCIDO HIALURONICO. Tienen dos ventajas básicas. La primera es el ser autógenos, es decir, del propio paciente, por lo que no hay rechazos o intolerancias ni granulomas. La segunda es la permanencia y capacidad regeneradora de la grasa. El inconveniente de los SNIF frente al ácido hialurónico y otros es que es una intervención quirúrgica (y por tanto debe ser realizada por un cirujano plástico, no pueden realizarla profesionales sin título de cirugía), de una duración variable según las áreas a tratar, pero nunca menos de una hora, aunque se puede hacer bajo anestesia local y también en combinación con otros procedimientos quirúrgicos en cara.

Aunque en la actualidad existe una especie de fiebre en su utilización siendo ofertada como la solución a múltiples problemas sin ninguna base científica ni experiencia contrastada, la experiencia acumulada por mí en casi 20 años de uso de esta técnica, me hacen ser optimista pero también muy cauto tanto en su aplicación como en las expectativas con respecto a la demanda de mis pacientes.

Indudablemente los cirujanos plásticos estamos intentando ampliar los usos del lipofilling cada vez más, pero en la actualidad, de manera contrastada y con una base científicamente demostrada, solo podemos ofrecer el injerto graso en las siguientes indicaciones:

1- El aumento de determinadas zonas corporales como el pecho, los glúteos o gemelos; o bien zonas faciales como las mejillas, labios, mentón o linea mandibular.

2- El tratamiento de cicatrices antiestéticas , hundidas o depresiones corporales originadas como secuela de accidentes, radioterapia o cirugía previas.

3- Como complemento de determinadas intervenciones en el campo de la reconstructiva o bien en la cirugía estética: aumento de volumen en los colgajos autólogos tipo DIEP si este fue insuficiente; eliminar el adelgazamiento del tejido o minimizar el rippling que originan los implantes de mama; o bien uniformar determinadas zonas tras una rinoseptoplastia; etc…

4- También es una solución para tratar asimetrías corporales originadas de manera accidental o congénita, como en el Sdr. de Poland o bien por las secuelas originadas por la poliomielitis, etc…

5- En el rejuvenecimiento facial, como sustancia de relleno que busca reposicionar los volúmenes perdidos que ocurren en el rostro con el paso de los años. Así utilizada de manera aislada para aumentar los pómulos o bien como complemento de determinadas intervenciones como en el lifting facial o la blefaroplastia, obtenemos mediante un procedimiento sencillo devolver el equilibrio y juventud al rostro.

6- En el rejuvenecimiento facial con el fin de reparar y revitalizar el tejido mediante la técnica de NANOFAT.

La grasa tiene como característica única en nuestro cuerpo que, en su porción estromal, es en la que se encuentran las células madre o “stem cells” a concentraciones de 500 a 600 veces superior a la médula ósea que es el otro tejido del que se sabía que era una reserva de células madre en el adulto. Esto hace que la capacidad de reparación y regeneración del injerto graso sea a fecha de hoy el más importante de los estudiados.

A esta característica se le une la facilidad y alta disponibilidad para su obtención con escasa complicaciones o secuelas.

Si bien hasta la fecha siempre que utilizábamos la grasa para el rejuvenecimiento facial, lo hacíamos con todos los componentes dentro de un concepto global volumétrico, actualmente, existe la técnica para poder aislar y obtenerse así la fracción estromal (células madre, factores de cercimiento y otros) con el fin de poder inyectarla de manera aislada .

Esta es la finalidad del NANOFAT. Poder inyectar solamente estos componentes con el objetivo de regenerar y recuperar aquellos tejidos que han ido envejeciendo y degenerando con el paso de los años.

Como indicamos, esta novedosa técnica no aporta fracción celular grasa, por lo que no nos sirve para aportar volumen. Sin embargo es la más potente como técnica regenerativa dentro de las variantes en el lipofilling. Su alto contenido en stem cells o células madre, con su gran poder reparador y regenerador infiltradas en piel, pueden restituir los componentes tisulares atrofiados o dañados por el proceso de envejecimiento. Con el paso de los años la piel va perdiendo grosor elasticidad y va adquiriendo un aspecto cuarteado y aquí es donde esta técnica tiene un amplísimo potencial.

Por lo tanto nos permite suavizar y corregir arrugas, corregir lesiones pigmentarias, áreas con daño solar, la coloración oscura de la ojera, liberar cicatrices, mejorar las pieles sometidas a radioterapia o reafirmar y engrosar la piel dañada y atrófica del labio superior, del escote, del cuello, de las manos…

7- Una característica en estudio del lipofilling es la capacidad pluripotencial que tienen las células madre de la grasa. Esto quiere decir que en determinadas zonas son capaces de madurar hacia el tejido en el cual las hemos implantado regenerando por ejemplo fibras musculares del corazón en casos de infarto.

Indicaciones como el uso en las mastectomías radiadas para intentar evitar la contractura capsular de los implantes utilizados en reconstrucción o bien como relleno de las tumorectomías tras cáncer de mama, a nuestro entender deberán ser debatidas exhaustivamente con los pacientes que nos las demanden. Son indicaciones que se están expandiendo y que precisan de un mayor soporte científico que respalde su utilidad.

El lipofilling en todas sus variantes es una intervención donde el amplísimo abanico de posibilidades quirúrgicas, hace que sea fundamental una valoración y planificación preoperatoria meticulosa.

Además es muy importante que usted comprenda perfectamente toda la información que le transmitiremos tras proceder a la exploración, pues en algunas situaciones la técnica a realizar dependerá de lo que usted desee conseguir con esta intervención.

En esta, analizaremos las características anatómicas y del tejido que usted presenta, para poder ofrecerle las mejoras opciones que garanticen el resultado más natural, seguro y satisfactorio para usted.

Dependiendo de las zonas a tratar y su amplitud, este procedimiento puede realizarse en régimen ambulatorio, bajo anestesia local, o bajo anestesia local y sedación, con unas horas de estancia postoperatoria en hospital de día. En casos en los que el volumen a rellenar sea muy grande puede ser preciso tener que realizarlo bajo anestesia regional o general precisando generalmente un día de ingreso hospitalario.

Si el lipofilling se va a realizar como complemento o asociado a otra intervención, será esta intervención la que marque el lugar de realización y el tipo de estancia que precisará realizarse.

La mayor parte de los tratamientos de lipofilling se realizan en quirófano, aunque en casos de pequeños rellenos o retoques se podrán realizar en la sala de tratamientos de consulta, pues el proceso es muy similar a los rellenos con ácido hialuronico.

Tras el tratamiento los cuidados van a ser muy sencillos. En la zona tratada recomendamos realizar reposo unas 24-48 horas e higiene a partir del día siguiente. Si se le han colocado unas pequeñas suturas en las incisiones por donde hemos infiltrado estas se retiraran en 3-4 días. Tras esto recomendamos hidratar la zona mediante unas cremas especiales que le indicaremos.

En la zona donde hemos extraído la grasa generalmente los cuidados van a depender del volumen extraído. Cuando el tratamiento ha supuesto la extracción de pequeños volúmenes, prácticamente las recomendaciones son las mismas que indicamos anteriormente (reposo relativo unas 24-48 horas; higiene al día siguiente e hidratación según recomendaciones facilitadas). Si por el contrario el volumen ha sido de moderado a grande, las recomendaciones serán similares al manejo postoperatorio de la liposucción precisando en ocasiones prendas compresivas e incluso drenajes linfáticos durante el primer mes .

Efectivamente la grasa depositada en el lipofilling, como cualquier injerto, una vez que prende y sobrevive a la fase inicial de revascularizacion, permanecerá en la zona de manera indefinida.

Sin embargo hay que aclarar una serie de conceptos que generalmente originan confusión y que son básicos para que nuestros pacientes puedan comprender las características evolutivas y técnicas del lipofilling.

Es básico hacer comprender a nuestros pacientes que, para conseguir un resultado adecuado en relación al volumen que deseamos obtener, es preciso realizar varias sesiones de lipofilling. Este hecho se debe a varios factores que dependen de las características del injerto graso, de la zona de donde lo extraemos, de la zona donde lo vamos a depositar y de la propia técnica.

Las razones son:
1- A pesar de que procesemos depurando la grasa obtenida mediante los diferentes métodos comercializados, con el fin de eliminar aquella parte que sabemos a priori que no va a tener ninguna utilidad (la cantidad que obtenemos de injerto graso del total del volumen liposuccionado viene a ser en torno al 40-70%), parte de ese injerto graso depurado sigue siendo un tejido sin ninguna utilidad.

2- Además, del total de células que van a sobrevivir revascularizandose, se sabe que solo son los preadipoblastos o células madre de la grasa, las únicas células que van a tener capacidad de perdurar y ser capaces de ser efectivas a largo plazo como depósito de grasa.

3- Hay zonas en el cuerpo donde estas células madre aparecen en mayor densidad. Diversos artículos relacionan los depósitos de grasa mas granular (como en el pubis) con una mayor dominancia de estas, al igual que aquellas zonas que son refractarias a dieta.

4- Se postula también que los anestésicos locales (sobre todo la lidocaína) son tóxicos sobre las células de grasa extraídas. Es por esta razón que cuando realizamos el lipofilling bajo anestesia general, sedación o regional no infiltramos la zona con ningún anestésico pues disminuye el porcentaje de supervivencia del injerto graso.

5- Las zonas donde el injerto de grasa tiene más probabilidad de sobrevivir son aquellas que están mejor vascularizadas. Depositar el injerto graso en el músculo o bien pegado al periostio (capa que cubre y vasculariza el hueso) son maniobras que potenciarán el resultado. Sin embargo las zonas con cicatriz o aquellas que han recibido radioterapia, sabemos que suponen un obstáculo al prendimiento del injerto graso.

6- Es fundamental depositarlo en lo que denominamos microinfiltracion radial multiplano. Es decir inyectar la grasa en múltiples microtuneles (menores de 3 mm como mencionamos) utilizando los diferentes planos que nos permita todo el espesor disponible . De esta manera desde los más profundo hasta el nivel más superficial infiltraremos siempre si es posible periostio, músculo, fascia, grasa , tejido celular subcutáneo y por ultimo plano subdermico. Zonas con escaso grosor de tejido, cicatrices muy adheridas a planos profundos o bien pacientes con tejidos muy delgados y atróficos no permitirán en las sesiones iniciales el depósito de grandes cantidades de injerto graso.

7- Por ultimo, un concepto que se estudia actualmente y que hay que controlar en la técnica es la denominada Presión Histica. Siempre en el injerto graso, a diferencia de otro tipo de relleno se tiende en cada sesión a sobrecorregir debido a la pérdida de volumen que vamos a sufrir a corto plazo. Sin embargo esta sobre corrección no debe de producir un aumento de presión en la zona tratada que dificulte el correcto aporte vascular al injerto de grasa.

Como hemos visto, el lipofilling es una técnica en expansión cuyas utilidades son amplísimas. EL RESULTADO EN VOLUMEN Y FORMA, UNA VEZ ALCANZADO SE MANTENDRÁ DE MANERA INDEFINIDA. Sin embargo es muy raro que con una sola sesión de lipofilling logremos alcanzarlo.

Generalmente y dependiendo de las características enumeradas previamente, será preciso realizar por termino medio entre dos y tres sesiones, pues en condiciones normales a los tres meses (que es cuando se considera que se estabiliza el resultado) nos queda entre un 30-40% del volumen infiltrado. Este hecho que depende de la falta de predictibilidad en el porcentaje del injerto graso que va a sobrevivir, es a fecha de hoy el principal factor limitante, siendo el objetivo central en la investigación de como mejorarlo disminuyendo así el número de sesiones que se precisan para conseguir el resultado deseado.

Las sesiones de lipofilling se deberán de realizar dejando transcurrir unos tres meses entre cada sesión para poder valorar el volumen residual que permanece tras cada sesión.

Tras cada sesión el paciente y dependiendo de la zona tratada y el volumen utilizado como hemos indicado, deberá de proteger por termino medio la zona tratada de la movilización en torno a una semana, llevando prendas compresivas en la zona de donde hemos extraído el injerto graso como en una liposuccion.

La recuperación tras el lipofilling suele ser muy rápida. Dependiendo de la zona tratada y volumen infiltrado el periodo que se suele tardar para la reincorporación puede variar desde unos 3 días a dos semanas, periodo en el que desaparecerán las molestias, hematomas e inflamación originada por la sobrecorrección en la zona tratada.

El lipofilling o lipotransfrencia generalmente es una técnica que con frecuencia se utiliza también como complemento de otros procedimientos. Básicamente los dos campos de la cirugía estética en los que con mayor frecuencia se asocia son con las intervenciones de rejuvenecimiento facial y con las asociadas a la cirugía de la mama. Hoy día es básico en las intervenciones de lifting facial y blefaroplastia aportando los volúmenes que se han perdido. Ademas en la cirugía estética de la mama permite sustituir el volumen en la retirada de prótesis, así como tratar diversas irregularidades de contorno que se pueden originar al colocar implantes .

También, aunque con menor frecuencia, se pueden utilizar para complementar las cirugías de prótesis de gemelo y en la propia liposucción.

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