Ginecomastia: reducción de pecho en hombres

Ginecomastia: reducción de pecho en hombres

Un pecho bonito es uno de los mayores símbolos de la feminidad. De ahí que las operaciones de disminución o de aumento de pecho sean unas de las operaciones más demandadas en cirugía plástica por las mujeres. Pero, ¿qué ocurre con los hombres? Son muchos los varones que muestran ginecomastia, es decir, un incremento en el tamaño de las mamas que no es normal.

Aunque no lo parezcan ni el término médico nos suene conocido, este problema es bastante común en los hombres, pudiendo afectar a uno o ambos senos.

La ginecomastia, también conocido como “mamas similares a las de la mujer”, se refiere a un excesivo aumento del tejido glandular de los pechos en niños y hombres, lo que provoca un abultamiento en los pechos que rompe totalmente la silueta masculina.

¿Cómo se interviene la ginecomastia?

La ginecomastia se corrige a través de una intervención quirúrgica bajo anestesia general. A partir de una pequeña incisión, generalmente situada una zona poco visible como lo es el borde inferior de la areola, eliminamos el exceso del tejido glandular y la grasa que se expande desde el pezón hasta el músculo pectoral.

Si, además se da el caso de un exceso de grasa, la intervención se combina con una liposucción. El objetivo en esta intervención siempre es recuperar cuanto antes una silueta varonil con un tórax plano y firme.

En nuestra clínica especializada en casos de ginecomastia en Madrid los pacientes cuentan, además, con un servicio especializado para la corrección de los efectos estéticos.  Los resultados se ven casi de manera inmediata y nuestra técnica permite una recuperación completa en pocas semanas.

 

¿Qué hacer si el problema aparece durante la pubertad?

Se estima que la ginecomastia afecta a un 40-60% de los hombres, pudiendo darse durante la pubertad. Es la conocida como ginecomastia juvenil y, por norma general, está motivada por los cambios hormonales. Sin embargo, en este caso, la alteración puede llegar a desaparecer al completar el desarrollo. De ahí que sea recomendable esperar a que finalice el ciclo de crecimiento del paciente.

Lo mismo sucede si la ginecomastia está producida por el consumo de determinados fármacos o drogas que favorecen el desarrollo de la glándula mamaria. Muchas veces, al suprimir estas sustancias el problema desaparece.

 

Cuando un hombre se mira al espejo y lo que predomina en su reflejo es una mama prominente, lo que recibe es una imagen femenina de sí mismo, lo que le genera un conflicto de imagen, rechazo e inseguridad. Por eso, es tan importante asesorarse con un profesional que, primero, te ayude a vencer el pudor, y segundo, pueda garantizar una solución segura para eliminar el problema y empezar una nueva vida con mayor autoestima.