
Muchas mujeres deciden someterse a una elevación de pecho, también conocida como mastopexia. Es normal porque con el paso del tiempo, los embarazos, la lactancia o los cambios de peso importantes, el aspecto del pecho va cambiando.
Pero ¿existe realmente un «momento ideal» para realizar esta intervención? ¿Qué factores conviene tener en cuenta antes de dar el paso? En este artículo lo explicamos con claridad para ayudarte a tomar una decisión.
¿Qué es una elevación de pecho y qué corrige?
La mastopexia es una intervención quirúrgica destinada a recolocar el tejido mamario y elevar el complejo areola-pezón para restaurar un aspecto más firme, armónico y juvenil del pecho.
Su objetivo no es aumentar el volumen (aunque en algunos casos puede combinarse con prótesis), sino corregir la caída y mejorar la forma.
Indicadores de que puede ser el momento ideal
Por supuesto, no existe una regla universal para decidir cuándo hacerse una elevación de pecho, pero hay algunas señales en las que puedes fijarte para saber si es buen momento:
1.- El pezón está por debajo del surco submamario
- Es un criterio objetivo muy habitual: si al mirarte de perfil el pezón cae por debajo del pliegue natural del pecho, existe ptosis mamaria y podemos corregirla con una mastopexia.
2.- No tienes planes inmediatos de embarazo o lactancia
- Ninguna contraindicación es absoluta, pero los cambios hormonales y físicos del embarazo pueden alterar el resultado de la mastopexia.
- Si estás valorando ser madre, conviene hablarlo con tu cirujano para elegir el momento de mayor estabilidad para la intervención.
3.- El pecho ha perdido volumen, firmeza o simetría
- El exceso de piel, la flacidez y la apariencia vacía del polo superior son cambios normales tras embarazos, lactancia o cambios de peso importantes.
- Si este cambio de forma es significativo, una mastopexia puede ser la solución.
4.- Has terminado un proceso de cambio corporal
Alcanzar un peso estable y un estilo de vida mantenido es un buen punto de partida para pensar en una intervención quirúrgica, pues es un momento en el que podemos planificar con mayor seguridad el procedimiento y el postoperatorio.
5.- Te afecta a nivel emocional o en tu día a día
- Sentirse incómoda con el aspecto del pecho puede influir en la autoestima, la vida íntima y la relación con la propia imagen.
- Cuando ese malestar es constante y no se resuelve con ropa o cuidados estéticos, es un buen momento para valorar una intervención.
¿Y si también quiero aumentar el volumen?
Es muy frecuente querer elevar el pecho pero también rellenarlo, especialmente si hay pérdida de masa glandular. En esos casos, la mastopexia se combina con una prótesis mamaria o con lipofilling (injerto de grasa propia). Esta técnica se utiliza también en otras partes del cuerpo como parte de los tratamientos personalizados que realizamos de lipofilling corporal en Madrid. El objetivo es lograr una silueta más armónica sin recurrir a materiales artificiales.
Entonces, ¿cuál es el mejor momento?
El mejor momento es cuando tú estés preparada. No hay edad o cuerpo ideales para hacerse una elevación de pecho, pero sí hay momentos más adecuados: cuando tu salud está estable, tus expectativas son claras y tu motivación es madura.
En nuestra clínica creemos que el mejor resultado no solo se ve, también se siente. Pide cita para valorar tu caso.
